
Un último fin de semana de octubre muy emocionante ha vivido la Hermandad Salesiana de Málaga que, sin duda, puede calificarse de histórico.
El viernes día 30 de octubre en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga se presentó el cartel anunciador del 25 Aniversario Fundacional de la Cofradía. El cartel es obra del pintor hiperrealista Luis Ruiz mientras que la presentación del mismo estuvo a cargo de Salvador Marín, profesor de secundaria y profundo admirador de la cofradía.

El sábado día 31 había cita doble. Por la mañana se celebró la Eucaristía de despedida de la Comunidad Parroquial, que había acogido a las Imágenes de la Hermandad durante 21 años, estando presidida por el anterior párroco, don Alfonso Rosales.

Al término de la Eucaristía el Hermano Mayor prendió en el pecho de la Imagen de la Divina Pastora el escudo de oro de la Cofradía. Y, finalmente, se bendijo un azulejo conmemorativo en la fachada del templo que reproduce el Misterio Titular de la Hermandad.

Y si la emoción de la mañana fue difícil de disimular, la de la tarde desbordó las previsiones. Sobre dos pequeños tronos se dispusieron las Imágenes para abandonar la Parroquia. En el cortejo, los hermanos con cirios y representaciones de la Congregación de la Divina Pastora y de la Archicofradía de Mª Auxiliadora, en representación de la Casa que despide y de la Casa que acoge, y cerrando la Banda de Música de la Archicofradía de la Expiración de Málaga.

Tras dos horas de sobrio recorrido por el barrio se llegaba a la meta soñada. El Rector del Santuario, don Miguel Aragón, revestido y con capa pluvial, recibía a la Hermandad. Una saeta plasmaba el sentir. María Auxiliadora abre las puertas a su cofradía. Y pese a la moderación de las marchas procesionales el público presente aplaudió ilusionado las sucesivas entradas al Santuario del Señor de las Penas y de la Virgen del Auxilio.

El domingo 1 de noviembre ya estaban dispuestas en su nuevo altar las Imágenes Titulares y se celebró la Eucaristía de bienvenida al Santuario con dos significativos detalles. En la procesión de entrada figuraron el Guión corporativo y el Libro de Reglas de la Cofradía así como el Hermano Mayor con su vara dorada precediendo a los sacerdotes concelebrantes. Y en la procesión de ofrendas se acercó al Altar el Relicario de Don Bosco que custodia la Cofradía, como signo del profundo deseo de la Corporación por vivir el carisma que le da ha dado el nombre popular.

El sueño de 1985 se ha cumplido. Toca seguir trabajando por mantenerlo vivo y hacerlo actualidad entre los muros del Santuario Inspectorial de María Auxiliadora Coronada de Málaga.
Pueden ver amplios reportajes fotográficos en las webs azul y plata (parroquia y procesión) y en mi propio sentir (igualmente parroquia y procesión).