El sábado 20 de septiembre la Parroquia de la Divina Pastora se vistió de gala. Manuel Sánchez Ruiz, Manolo el de Esteban, Manolín el de Cáritas iba a recibir la Medalla Pro Ecclesia et Pontifice de manos del Sr. Obispo, don Antonio Dorado.


El templo parroquial se llenó a rebosar. Familiares, amigos y miembros de todos los grupos se dieron cita para acompañar a Manolín.
Presidió la Eucaristía el Sr. Obispo y concelebraron el hasta entonces párroco, don Alfonso Rosales, y el Director de la Comunidad Salesiana, don Pedro Ruz. Animaron los cantos los chavales de la Escolanía Santa María de la Victoria, con sede en nuestra Parroquia.
Tras la imposición de la medalla, Manolín recordó sus años en el Oratorio Festivo Salesiano y su devoción a María Auxiliadora. Sus primeros encuentros con don Juan Estrada, el primer párroco. A su tío Esteban, el de la tienda del Molinillo, con el que empezó a trabajar en favor de los necesitados del barrio hasta que él mismo asumiera la dirección de la Cáritas Parroquial trabajando codo con codo con los párrocos don Francisco Castro y don Alfonso Rosales.
Tanto el párroco como una feligresa, en nombre de todos los grupos, destacaron sus grandes dotes humanas. Su dedicación sin descanso a los necesitados. Su trabajo, junto con su esposa Antoñita, en la Casa para ancianos que abrió la Cáritas Parroquial y que dirigieron personalmente durante años.
Finalizada la Eucaristía Manolín fue homenajeado con una cena en un cercano hotel donde recibió numerosos regalos de sus familiares y de todos los grupos parroquiales y dónde volvió a resaltar los años vividos en el Oratorio Festivo. ADMA Málaga también le obsequió con un pequeño detalle.
Llega ya la hora del relevo. Los años no pasan en balde. Manolín debe atender a su esposa y ha tenido que dejar la dirección de la Cáritas Parroquial. Pero su mente, sus sueños y sus oraciones siguen estando en los necesitados del barrio de Capuchinos.
El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.